lunes, 27 de abril de 2020

¿Cuáles son los tipos de maltrato animal?


Animales de circo.
La violencia o el maltrato animal no solo se refiere a golpes ni a intencionados actos despiadados. Esto puede adquirir muchas formas diferentes, e incluso, disfrazarse como algo normal. Generarles angustia, terror o estrés también constituyen actos de maltrato.
Como parte de este amplio abanico de posibilidades, la legislación de bienestar animal no intenta definirla dentro de un marco exclusivo, sino que la explica como cualquier acto u omisión que cause daños innecesarios o irrazonables a un animal. Con dicha declaración generalizada, se pueden tratar diversos tipos de situaciones en diferentes contextos.
Como ejemplos particulares de crueldad, podemos mencionar:
Peleas clandestinas.
Se le llama deporte, pero de entrada, muchos se oponen a este término para dirigirse a las peleas entre animales. Las más comunes son las peleas de perros y de gallos, donde estas últimas, incluso, son parte de fiestas tradicionales en países como México.
De principio a fin, es decir, desde la preparación, en los enfrentamientos y hasta en los tratos posteriores, hay violencia. Antes de las batallas los animales son equipados con elementos punzo cortantes o son mutilados de partes corporales para evitar que el oponente lo sostenga de esas áreas para ganar.
En caso de los perros, los entrenamientos son muy crueles y violentos, pues hacen que practiquen con perros callejeros y otros animales. Son aislados, encadenados, drogados e inyectados con esteroides anabólicos para aumentar masa muscular. También se les mutila cola y orejas para evitar que envíen señales de lenguaje corporal al “rival”.
Circos.
Este es uno de los ejemplos donde el humano muchas veces no percibe el sufrimiento animal. Se comprobó que detrás de los actos circenses con animales, especialmente salvajes, hay maltrato y sufrimiento generado por entrenadores y cuidadores.
Látigos, varas de metal con puntas de gancho, descargas eléctricas, entre otros instrumentos de tortura, son utilizados en los animales para que obedezcan órdenes a cambio de comida. Leonestigresososelefantescebras, etc., etc., son privados de la vida natural para enfrentar condiciones de encierro y violencia donde deben ejecutar movimientos y adquirir posturas completamente anormales para su condición.
Abandono.
Esto abarca abandono tanto lejos de casa como dentro del mismo hogar. Un tipo común de abandono es alejar al animal lo suficiente como para que no recuerde cómo llegar a casa. Otro, es que se les limite su libertad con cadenas o dentro de espacios muy reducidos y hacinados, sin alimento, agua limpia o un techo que los proteja del clima.
Cría de perros.
Gran parte de la sociedad invita a adoptar perros en vez de comprar. Este pensamiento surgió después de revelarse el negocio de la cruel crianza de perros donde las hembras reproductoras viven en condiciones deplorables y su salud es llevada a límites extremos.
La mayoría de los criaderos son insalubres y los canes carecen de atenciones básicas como veterinarios, comida, agua y lugares donde desechar sus necesidades. Los cachorros son muy propensos a enfermedades y al ser separados de sus madres a temprana edad, sufren miedo, inseguridad y numerosos problemas de comportamiento.
Irresponsable acumulación de animales.
Esto proviene algunas veces de personas con buena intención de salvar criaturas callejeras, lesionadas o maltratadas. El problema es que albergan más animales de lo que sus posibilidades económicas pueden permitir. Es una situación compleja donde entran temas como la salud mental de la persona, el bienestar animal y humano y la seguridad pública.
Los perros de asociaciones y casas hogares, deben ser parte de una serie de lineamientos donde tanto personas como animales convivan en un entorno salubre, con personal capacitado ante cualquier eventualidad y con la posibilidad de poder ofrecer a todos los animales una atención adecuada donde se cubran sus necesidades más básicas. Esto aplica también para hogares cuyos propietarios cuenten con un número elevado de animales (de acuerdo a las leyes de cada región), pues la proliferación de enfermedades, parásitos, olores emanados, ruido y otras cuestiones, pueden perturbar y poner en peligro a los habitantes cercanos.
Un perro que viva como humano tiende a la obesidad, a la agresividad o a la extrema timidez e inseguridad.
Mataderos.
«Si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todos serían vegetarianos”. Es una popular frase que se relaciona a este apartado. Muchas granjas están en condiciones deplorables y los animales tienen vidas cortas dentro de jaulas sucias y muy pequeñas.
No hace falta ver imágenes. Contrario a las normas de seguridad, higiene y muerte digna al animal, en los mataderos se golpea y mutila aún con vida a pollos, cerdos, vacas, patos y otros animales destinados al consumo humano.
Humanizar a los animales.
Los perros sienten y actúan muy diferente al hombre. Ellos no se basan en la emotividad para realizar sus funciones y actividades y no realizan profundos análisis de las situaciones. Se basan en su instinto, en sus sentidos, en los estímulos inmediatos y en su memoria para actuar, por lo que todo acto propio de humanos puede repercutir negativamente en su comportamiento.
Un perro que viva como humano tiende a la obesidad, a la agresividad o a la extrema timidez e inseguridad. No logra desarrollar sus capacidades caninas y puede resultar herido o intoxicado ante la insistencia de sus propietarios por peinarlo, colocarle accesorios, llevarlo en bolsos, vestirlo con prendas ajustadas y hasta perfumarlo y maquillarlo.
Otros tipos de maltrato.
Otros ejemplos de maltrato animal no menores a los anteriormente mencionados, son la cruel matanza de caballos para consumo humano y las carreras animales, siendo más popular la de perros Galgos.


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