jueves, 30 de abril de 2020

Festejos populares en los que se maltrata animales


En el mapa de España se pueden recorrer todas las provincias dibujando una línea que vaya uniendo festejos populares basados en el maltrato animal. Caballos que cruzan hogueras, toros con los cuernos prendidos en fuego, gansos descabezados, ratas que se arrojan entre los vecinos, toros estresados y aterrorizados atados a una soga o lanzados al mar o gatas precipitadas desde balcones. Nuestra sociedad no puede seguir consintiendo este tipo de violencia que, además, se inculca desde la infancia. Normalizar dentro de una fiesta el sufrimiento de otro ser, que siente y evidencia dolor, no es una herramienta educativa. No ayuda a sembrar una ciudadanía mejor y más sensible para el futuro.
Algunos municipios, conscientes de ello, ya han prohibido este tipo de eventos. Otros se han visto obligados por la presión social. El caso más conocido es el torneo del Toro de la Vega. El Partido Animalista realizó una campaña política, mediática y legal sin precedentes. Consiguió que el Tribunal Superior de Justicia castellanoleonés le diera la razón sobre irregularidades en la autorización del torneo. Reunió durante años, primero en Tordesillas y después en Madrid, a decenas de miles de personas. Y finalmente se prohibió el torneo.
Esto es una prueba de que el trabajo político animalista y la fuerza de las personas empáticas y sensibles con el maltrato animal mueven a la sociedad hacia cambios positivos por los derechos de los animales. Aunque aún queda un largo camino.

miércoles, 29 de abril de 2020

El abandono otro tipo de maltrato animal


El artículo 337 bis del Código Penal español cataloga al abandono como una forma de maltrato animal. Sin embargo, es otro de los principales problemas de España en materia de protección animal. Las protectoras y santuarios están desbordados ante la cantidad de animales a los que tienen que dar refugio.
El último estudio de la Fundación Affinity calcula que 140.000 perros y gatos fueron recogidos en España durante el año 2016. Aunque se estima que el número de abandonos podría superar el millón al año. Según el mismo informe, el 89% de los animales que llegan a las protectoras son encontrados en la calle.
Mientras tanto, algunos Ayuntamientos siguen vendiendo un hipotético fin del sacrificio en perreras como la solución de todos los problemas. Pero obvian que el sacrificio cero es un fin y no un medio. Es necesario llevar a cabo políticas valientes y decididas, como el fin de la venta de animales o las campañas de esterilización, para frenar el abandono. Sólo de esta manera se puede garantizar el sacrificio cero.
para mas información: 

martes, 28 de abril de 2020

Violencia hacia los animales para entretener al público


No hay excusas para hacer a los animales sufrir por «diversión». Circos, zoos, delfinarios y acuarios los condenan a una vida de sufrimiento en busca del lucro privado. Elefantes, delfines, monos, orcas, tigres o peces manta, entre muchos otros, recorren a diario decenas y decenas de kilómetros en libertad. Sin embargo, en los tanques y jaulas de la industria sufren la soledad y el cautiverio. En algunos de estos casos, además, después de haber sufrido un duro entrenamiento.
En el argot de adiestradores y domadores se le llama «romper el alma». Consiste exactamente en eso: hacer sufrir a un animal a través del castigo físico para despojarle de todo instinto natural. Para que sienta temor hacia el hombre. No es natural que un grupo de elefantas se apile para buscar el aplauso. Ni que un león atraviese un aro de fuego para sorprender al público. Ni que un delfín baile en el agua con una persona. Muchos países ya prohíben los circos, los delfinarios, los zoos o los acuarios. España lo permite todo e ignora el maltrato animal que subyace en estas actividades. Una vez más, se normaliza la violencia. La mayoría de estos crueles negocios está, además, dirigido principalmente al público más joven. Otro mal ejemplo.

lunes, 27 de abril de 2020

¿Cuáles son los tipos de maltrato animal?


Animales de circo.
La violencia o el maltrato animal no solo se refiere a golpes ni a intencionados actos despiadados. Esto puede adquirir muchas formas diferentes, e incluso, disfrazarse como algo normal. Generarles angustia, terror o estrés también constituyen actos de maltrato.
Como parte de este amplio abanico de posibilidades, la legislación de bienestar animal no intenta definirla dentro de un marco exclusivo, sino que la explica como cualquier acto u omisión que cause daños innecesarios o irrazonables a un animal. Con dicha declaración generalizada, se pueden tratar diversos tipos de situaciones en diferentes contextos.
Como ejemplos particulares de crueldad, podemos mencionar:
Peleas clandestinas.
Se le llama deporte, pero de entrada, muchos se oponen a este término para dirigirse a las peleas entre animales. Las más comunes son las peleas de perros y de gallos, donde estas últimas, incluso, son parte de fiestas tradicionales en países como México.
De principio a fin, es decir, desde la preparación, en los enfrentamientos y hasta en los tratos posteriores, hay violencia. Antes de las batallas los animales son equipados con elementos punzo cortantes o son mutilados de partes corporales para evitar que el oponente lo sostenga de esas áreas para ganar.
En caso de los perros, los entrenamientos son muy crueles y violentos, pues hacen que practiquen con perros callejeros y otros animales. Son aislados, encadenados, drogados e inyectados con esteroides anabólicos para aumentar masa muscular. También se les mutila cola y orejas para evitar que envíen señales de lenguaje corporal al “rival”.
Circos.
Este es uno de los ejemplos donde el humano muchas veces no percibe el sufrimiento animal. Se comprobó que detrás de los actos circenses con animales, especialmente salvajes, hay maltrato y sufrimiento generado por entrenadores y cuidadores.
Látigos, varas de metal con puntas de gancho, descargas eléctricas, entre otros instrumentos de tortura, son utilizados en los animales para que obedezcan órdenes a cambio de comida. Leonestigresososelefantescebras, etc., etc., son privados de la vida natural para enfrentar condiciones de encierro y violencia donde deben ejecutar movimientos y adquirir posturas completamente anormales para su condición.
Abandono.
Esto abarca abandono tanto lejos de casa como dentro del mismo hogar. Un tipo común de abandono es alejar al animal lo suficiente como para que no recuerde cómo llegar a casa. Otro, es que se les limite su libertad con cadenas o dentro de espacios muy reducidos y hacinados, sin alimento, agua limpia o un techo que los proteja del clima.
Cría de perros.
Gran parte de la sociedad invita a adoptar perros en vez de comprar. Este pensamiento surgió después de revelarse el negocio de la cruel crianza de perros donde las hembras reproductoras viven en condiciones deplorables y su salud es llevada a límites extremos.
La mayoría de los criaderos son insalubres y los canes carecen de atenciones básicas como veterinarios, comida, agua y lugares donde desechar sus necesidades. Los cachorros son muy propensos a enfermedades y al ser separados de sus madres a temprana edad, sufren miedo, inseguridad y numerosos problemas de comportamiento.
Irresponsable acumulación de animales.
Esto proviene algunas veces de personas con buena intención de salvar criaturas callejeras, lesionadas o maltratadas. El problema es que albergan más animales de lo que sus posibilidades económicas pueden permitir. Es una situación compleja donde entran temas como la salud mental de la persona, el bienestar animal y humano y la seguridad pública.
Los perros de asociaciones y casas hogares, deben ser parte de una serie de lineamientos donde tanto personas como animales convivan en un entorno salubre, con personal capacitado ante cualquier eventualidad y con la posibilidad de poder ofrecer a todos los animales una atención adecuada donde se cubran sus necesidades más básicas. Esto aplica también para hogares cuyos propietarios cuenten con un número elevado de animales (de acuerdo a las leyes de cada región), pues la proliferación de enfermedades, parásitos, olores emanados, ruido y otras cuestiones, pueden perturbar y poner en peligro a los habitantes cercanos.
Un perro que viva como humano tiende a la obesidad, a la agresividad o a la extrema timidez e inseguridad.
Mataderos.
«Si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todos serían vegetarianos”. Es una popular frase que se relaciona a este apartado. Muchas granjas están en condiciones deplorables y los animales tienen vidas cortas dentro de jaulas sucias y muy pequeñas.
No hace falta ver imágenes. Contrario a las normas de seguridad, higiene y muerte digna al animal, en los mataderos se golpea y mutila aún con vida a pollos, cerdos, vacas, patos y otros animales destinados al consumo humano.
Humanizar a los animales.
Los perros sienten y actúan muy diferente al hombre. Ellos no se basan en la emotividad para realizar sus funciones y actividades y no realizan profundos análisis de las situaciones. Se basan en su instinto, en sus sentidos, en los estímulos inmediatos y en su memoria para actuar, por lo que todo acto propio de humanos puede repercutir negativamente en su comportamiento.
Un perro que viva como humano tiende a la obesidad, a la agresividad o a la extrema timidez e inseguridad. No logra desarrollar sus capacidades caninas y puede resultar herido o intoxicado ante la insistencia de sus propietarios por peinarlo, colocarle accesorios, llevarlo en bolsos, vestirlo con prendas ajustadas y hasta perfumarlo y maquillarlo.
Otros tipos de maltrato.
Otros ejemplos de maltrato animal no menores a los anteriormente mencionados, son la cruel matanza de caballos para consumo humano y las carreras animales, siendo más popular la de perros Galgos.


viernes, 24 de abril de 2020

¿Qué podemos hacer para evitar el maltrato animal?


Organismos como PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales), Greenpeace, MUPRA (México Unido Por el Respeto a los Animales), entre otras, recalcan la importancia de denunciar cualquier acto ilegal en contra de la integridad animal. Es importante tener a la mano números locales de rescate y protección a la fauna para reportar cualquier caso de abuso o agresión a especies de cualquier género.
La educación hacia los menores, principalmente, es pieza clave para hacer adultos con empatía, respeto y responsabilidad hacia los animales. Educarlos para evitar que hagan uso de ellos como forma de entretenimiento o diversión cruel, tiene mucho valor para la sociedad.
Comprender que un animal requiere cuidado, atención y una adecuada alimentación, es indispensable antes de adquirir uno de ellos. Aceptar que no se cuenta con el tiempo, la paciencia y los recursos económicos para su manutención, es un acto humano responsable que evita el sufrimiento animal.
Veganismo
Actualmente, el veganismo va ganando poder entre la población mundial como forma de evitar el sufrimiento animal. Algunos definen al veganismo como un estilo de vida en el que se busca excluir de manera definitiva toda forma de explotación y crueldad hacia los animales por la obtención de alimentos, vestimenta o cualquier otro propósito.